349: El espectáculo celeste de las Gemínidas

¿Gemínidas? Esta noche, en el cielo, estarán pasando… como todos los años hacen estos pequeños trocitos de cielo que se queman en nuestra atmósfera. Unas estrellas fugaces menos conocidas que las famosas Perseidas de agosto, o incluso las Leónidas de noviembre, pero que esta noche pueden dar alguna grata sorpresa a quienes se animen a ver el cielo: la Luna, esta noche de novilunio, no impedirá ver incluso las más débiles. Eso sí, conviene abrigarse y, desde luego, buscar un lugar sin contaminación lumínica ni nubes

Las llamamos estrellas fugaces y ciertamente suelen durar menos de un segundo brillando en el cielo (salvo algunas que siempre son agradecidas, pudiendo incluso llegar a convertirse en un bólido que traza su línea durante varios segundos en el cielo), pero no son estrellas. Son fragmentos de cometas o asteroides que entran a gran velocidad en la atmósfera terrestre. La fricción, incluso a altitudes de más de 100 km, es suficiente para frenarlas desde las enormes velocidades que llevan estos fragmentos, de decenas de miles de kilómetros por hora, de manera que se calientan y, por decirlo de manera sencilla, se evaporan.

En conjunto, cada día son toneladas de materia interplanetaria que cae sobre la Tierra, pero no lo hace de manera uniforme a lo largo del tiempo: la órbita de nuestro planeta pasa a veces cerca de las órbitas de cometas o asteroides, que pueden estar “sembradas” de fragmentos, también en órbita en torno al Sol. Se puede entender el fenómeno mejor con los cometas, que cuando se acercan al interior del Sistema Solar pierden parte de su material, que forma la envoltura o “coma” de donde viene su nombre (que en latín significa “cabellera”) y que es arrastrada por el viento solar formando las colas de los cometas.

Esos fragmentos se van quedando rezagados, en órbitas cercanas a la del cometa, en elipses en torno al Sol. Esos fragmentos, o meteoroides, son los que causan las estrellas fugaces si se caen sobre nosotros (o más bien, si nos los llevamos de frente conforme vamos pasando por el espacio): A lo largo del año hay varias decenas de corrientes de meteoroides con las que se cruza nuestro planeta en su revolución solar.

Desde el pasado día 7 podemos ver Gemínidas en el cielo, aunque el máximo  se produce en la noche del jueves al viernes, que coincide con la Luna Nueva, y permite un cielo más oscuro (algunos de los modelos dan un posible máximo a las 23.30 hora peninsular).

Año a año, los observadores de meteoros van tomando nota precisa de cuántas se ven desde cada punto de la Tierra y esa red de observadores permite mejorar los modelos de cómo son esas corrientes de meteoroides asociadas a los cometas. Con estos modelos, se pueden hacer pronósticos y los de este año para las Gemínidas son esperanzadores: no solo será oscura la noche, sino que se podrán ver, a partir de la medianoche algunos momentos en los que se lleguen a contar más de una por minuto.

Ojo: no esperemos un chaparrón de fugaces como a veces se ha producido (en unas pocas ocasiones por siglo, eso es lo malo). Sin embargo, solo la posibilidad ha despertado el interés de muchos observadores. Y se puede colaborar de forma desinteresada a recabar estos datos, además de poder disfrutar del espectáculo celeste. Recomendamos recoger la información sobre cómo observar y tomar nota de las fugaces en la página de la Sociedad de Observadores de Meteoros y Cometas (SOMYCE) y, en el caso de que alguien recoja imágenes o datos de alguna especialmente brillante, siempre es conveniente ponerse en contacto con la Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN).

Y es que a veces estas fugaces llegan a ser unas bolas de fuego, de mayor brillo y persistencia que, potencialmente, pueden llegar a depositar en el suelo fragmentos rocosos: los meteoritos que redes como la SPMN intentan conseguir para poder permitir estudiar con más detalle su origen y conocer mejor estos cuerpos del Sistema Solar.

Precisamente, el progenitor de esta lluvia de estrellas anual de las Gemínidas es un asteroide, el (3200) Faetón, un interesante objeto de nuestro Sistema Solar que, precisamente gracias al estudio de bólidos y meteoritos realizados por esta red de investigación española, se ha podido conocer mejor. Para quienes estén dudando aún en asomarse a la noche estrellada les animaremos: las Gemínidas son ricas, precisamente, en bólidos, o lo han sido en años anteriores, así que conviene estar atento.

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Acerca de Marcos
Vamos a crear un bonito blog personal...a ver que sale.

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